lunes, 28 de septiembre de 2015

Prevención de lesiones

El sábado pasado asistí a un curso impartido por el Instituto Sophia donde se hablaron de diferentes maneras de prevenir lesiones que normalmente no son las que tenemos en cuenta. 

Quería compartir con vosotros algunas de las cosas que se dijeron para que podáis ampliar vuestra longitud de miras respecto a este asunto y os sirva para sufrir menos lesiones.

Para la Organización Mundial de la Salud una lesión “es toda alteración biopsicosocial”. Esto quiere decir que denomina lesión a cualquier cosa que rompe el equilibrio que hay entre nuestro cuerpo, nuestras emociones y lo que somos nosotros respecto a la sociedad. 

Existen dos tipos de lesiones. Las traumáticas (que se producen por impactos) y las producidas por sobrecarga, que son a las que están enfocado este artículo. 

Para entender a que se deben este tipo de lesiones hay que comprender que el cuerpo no está formado por partes aisladas unas de otras. En él podemos encontrar el sistema muscular, que está relacionado con el esquelético y este a la vez con el nervioso, sin dejar de lado el endocrino y así con todos los sistemas del cuerpo. 

Una alteración en una parte del cuerpo creará una adaptación, o compensación, en otro lado diferente que nos permita seguir moviéndonos, pero que a la larga podría ocasionar un dolor, lo cual sería un síntoma. Realmente la lesión estaría en el lugar en el que se produjo la primera alteración y hasta que no solucionemos esto no dejaremos de estar lesionados y seguirán apareciendo síntomas en uno u otro lugar.

Las fuerzas que transcurren a través del cuerpo humano siguen unos recorridos estudiados y que generalmente también obedece al orden en el que se producen las adaptaciones en el cuerpo, dándonos pistas sobre cual puede ser el origen de un dolor. Son varias y se les llama cadenas musculares. Recorren el cuerpo de arriba a abajo y de un lado a otro.

A lo largo de las cadenas musculares hay puntos críticos en los que se producen cruces de unas con otras haciendo que transcurran grandes fuerzas a través de ellos, pudiendo dar lugar a problemas.

Una forma de actuar sobre las cadenas musculares para evitar lesiones es realizando unos estiramientos eficaces, esto quiere decir llevando un orden lógico, realizarlos con tranquilidad y atención a lo que hacemos, concentrarnos en como lo hacemos, dedicarles un tiempo suficiente y hacerlos con buena técnica.

Los puntos críticos del cuerpo a los que no les solemos prestar la atención que se merecen son los siguientes:

El pie Según Leonardo Da Vinci es una obra de arte. Está compuesto de 26 huesos y es la base de nuestro cuerpo. Cualquier pequeña alteración provocará multitud de compensaciones a lo largo de todo el cuerpo pudiendo ser el origen de muchos síntomas. Una forma de cuidarlo sería mediante la liberación miofascial de la planta del pie. 


Articulación tempo-mandibular Es un gran foco de tensión. Es muy común que la gente apriete las mandíbulas en situaciones de estrés, lo que puede dar lugar a un desplazamiento de esta, cambiando el centro de gravedad y alterando la biomecánica de todo el cuerpo. Esto daría lugar a nuevas adaptaciones.

Para evitar apretar las mandíbulas hay varias pautas que se pueden seguir, pero lo más interesante consiste en solucionar la lesión. Es decir, eliminar la causa que nos produce el desequilibrio que hace que apretemos las mandíbulas.


Diafragma Quizás uno de los grandes olvidados de la musculatura humana. Es un músculo que se encuentra entre los pulmones y las vísceras, es aplanado, en forma de campana y se contrae y relaja tirando de los pulmones para que podamos respirar.

Como ya he dicho es plano y lo atraviesan grandes arterias y nervios haciendo de panel entre lo que está arriba de este y lo que está debajo. Una alteración en él puede desencadenar en fallos a la hora de conectar la parte superior con la inferior del cuerpo.

Para conservarlo con buena salud es interesante hacer ejercicios de respiración que consigan estirarlo y que se relaje.


Vísceras. Las vísceras ocupan una gran superficie dentro de nuestro cuerpo, por lo que un órgano inflamado podría ocasionar alteraciones sobre la superficie en la que se apoya. De tal manera que es posible que comiendo alimentos de baja calidad o que nos produzcan inflamación sistémica desemboque en una lesión articular, por ejemplo.


Sistema nervioso Nuestro sistema nervioso responde al estrés, lo cual es algo natural y que nos ha hecho sobrevivir como especie en situaciones de peligro en las que teníamos que escapar de un león que nos quería comer. 

En la actualidad ese león ha sido sustituido por el trabajo, el dinero, las responsabilidades y aunque en el pasado nos hizo sobrevivir, en la actualidad provoca muchas de las enfermedades de nuestra sociedad ya que nuestro cuerpo no está preparado para vivir constantemente en esas condiciones.

Para solucionar esto lo que deberíamos intentar es quitarnos responsabilidades y saber de que somos, y de que no somos capaces. Forzar continuamente al sistema nervioso va a conducir a una dolencia.



Estos son todos los puntos críticos de los que os quería hablar, pero a pesar que desde hoy prestéis más atención a vuestros pies, vuestro diafragma, etcétera lo importante es aprender a escuchar nuestro cuerpo que siempre nos avisa de lo que le pasa, pero normalmente estamos muy ocupados haciendo otras cosas.

Espero que os haya servido de ayuda y podáis prestar atención a determinados aspectos de los que a lo mejor no teníais consciencia.





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